Showing posts with label Mapuche. Show all posts
Showing posts with label Mapuche. Show all posts

Saturday, June 18, 2011

TREMPULCAHUE



TREMPULCAHUE






Nombre de cada una de las cuatro ballenas que llevan a las almas de los muertos hasta el lugar (Isla MOCHA) desde donde parten para la lejana region de occidente. Dichas ballenas son cuatro viejas transformadas que realizan su tarea a la caída del sol de cada día, pero que ningún vivo puede ver.



Cada alma debe hacer una contribución en llancas que colocan al lado del muerto y que se utilizara para pagarle los servicios al barquero, personaje de mal genio que castiga a las almas hacinadas con el remo y cobra un plus por el pasaje de los perros y caballos que acompañan a sus amos (también en llancas). Ambas especies animales tienen la misión de encaminar a las almas a la última morada.Notese, salvo detalles, la semejanza con lo que relata El Dante en "La Divina Comedia", incluyendo las características del barquero Caronte.

PRAPRAHUEE



PRAPRAHUEE






quivocadamente es llamado REHUE por muchos investigadores al PRAPRAHUE o QUEMUQUEMU. Consiste en un conjunto de adornos que se realizan frente a la RUCA de la MACHI a consagrar, incluyendo el PRAPRAHUE, pedestal de madera sobre el cual la flamante MACHI llevara a cabo el ultimo paso de consagración. Otro elemento importante es el árbol sagrado integrado por ramas de canelo, maqui y laurel, una de cada especie atados a una estaca común que clavan en el suelo del recinto -VILLATUN-. REHUE es un vocablo mapuche que significa EL PURO, y el ramo era llevado por los asistentes al VILLATUN como símbolo de sus puros sentimientos. Todas las grandes ceremonias religiosas mapuches, junto con la consagración de la MACHI se realizan al pié del REHUE, el cual simboliza su poder y desde el cual toma contacto con los espíritus que inspiran sus actos. (Con la colaboración de J.A.Barrio)Por su parte Ruth Conejeros menciona que "El REWE es el árbol cósmico, símbolo de la profesión (de la MACHI), conocido también con el nombre de KEMUKEMU; simboliza el árbol sagrado donde se posan los espíritus invocados. Dicho altar consiste en un tronco de árbol de 3 metros de alto aproximadamente, cuya extremidad superior está tallada en forma de cabeza humana, con o sin sombrero; el frente tiene forma de escalera de 4 a 7 peldaños los que representan a los cuadrantes de su cosmos.""Lo erigen frente a la casa de la MACHI, en forma levemente inclinada para facilitar su ascensión; el día de la ceremonia denominada REWETUN, lo adornan con flores, plantas y ramas de árboles sagrados, vasijas rituales de cerámica y otros elementos creados por las NEWEN (fuerzas celestes), a fin de que el espíritu del o la novicia se aproxime y ellos lo fortalezcan, alejando así a las fuerzas del mal. En este ritual, acompañado de cantos y danzas, siendo su principal función la de curar enfermedades, es donde debía mostrar un simulacro de curación, exhibiendo habilidades de sugestión e hipnosis colectiva que incluían ventriloquía para simular la voz de los espíritus.""El iniciado bebía brebajes preparados por su maestro con alucinógenos, como el CHAMICO o MIAYA (Datura ferox y Datura Stramonium), luego danzaba y entraba en trance pactando con los espíritus, debiendo al final poner a prueba sus saberes terapéuticos curando enfermos. ""La ceremonia de iniciación incluía el sacrificio de una llama cuyo corazón se cocinaba y repartía entre los asistentes. Más adelante el MACHI se retiraba de tanto en tanto por largas temporadas a vivir en cavernas una vida solitaria, apartado de la tribu, en medio de rigores y privaciones, para castigar su cuerpo y renovar el contacto con los espíritus."(extraído de "La medicina en el arte textil Mapuche", de Ruth Conejeros.

VIAJE A LA TIERRA DE LOS MUERTOS



VIAJE A LA TIERRA DE LOS MUERTOS






Leyenda oral Mapuche* Contada por Juan F. Melivilu (Maquehua) y recopilado por Guevara en 1908



Había una joven indígena que se casó con un joven también indígena.



Una noche soñó la joven que se clavaba con espinas.

Cuando despertó, conoció que las espinas eran una fuerte fiebre que le devoraba la vida a su marido. La fiebre fue tan fuerte que al cabo de unos días murió.


La infeliz se vio sin ningún apoyo en este mundo y sólo pensaba morir para irse a unir con su marido allá en el otro lado de la mar. Para conseguir su proyecto, la viuda no comía ni dormía y todas las noches salía a un sitio más apartado de su casa, para llorar y llamar a su marido.


Una noche casi desmayada de tanto llamarlo, se quedo dormida; cuando despertó, se encontró en brazos de su marido: él le preguntó por qué lo llamaba tanto; ella le dijo que no podía vivir sin él y que se la llevara. Le prometió que a la noche siguiente la vendría a buscar, porque no tenía los útiles necesarios para el viaje, que era muy lejos donde estaba. Le encargó se fuera para la casa y a la noche siguiente trajera ropa que se abrigara.A la noche siguiente vino y como no llegara tan luego su marido, se quedó dormida. Cuando despertó ya había llegado su marido.



Le pasó seis panes y le hizo comer uno antes de subir a caballo. La tomó en ancas y le dijo que la marcha debía ser en silencio. A poco andar, se quedó dormida; cuando despertó, estaban a las orillas de un mar; amarraron el caballo. Había una canoa; él le dijo que antes de embarcarse tenía que comerse otro pan. Como por la mitad le dijo que debía comerse otro pan: se quedó dormida. Cuando despertó, estaban a la otra orilla del mar. Veían fuegos y a mucha gente calentándose y bebiendo. Se desembarcaron y ella reconoció a los parientes que habían muerto muchos años atrás. La vinieron a saludar; ella se sentó. Todos bebían, cantaban y lloraban.



Ella se quedó dormida y cuando despertó, era ya de un día claro y no vio a nadie, sólo unos carbones que humeaban y casi la dejaban ciega. Se puso a llorar al verse desamparada; se volvió a quedar dormida. Cuando despertó, era de noche y todos estaban bebiendo como en la anterior. Luego vino su marido y llorando le preguntó por qué la había desamparado; él le dijo que no podía ver la luz del día y que los carbones eran todos los que ella veía en la noche.



Le aconsejó que se volviera a su tierra, porque donde estaban se sufría mucho; ella aceptó y se fueron a la orilla del mar. Antes de embarcarse le dijo que tenía que comerse otro pan; se embarcaron. La mujer se quedó dormida. Después despertó. Habían llegado a este lado del mar, desembarcaron.El hombre le dijo que se sentara en un palo que había ahí hasta que amaneciera. Se despidió y se fue. La mujer se durmió por última vez. Cuando despertó, estaba en el cementerio, y el palo donde ella estaba sentada, era el mismo con que habían tapado la sepultura de su marido. Se puso a gritar, y como el cementerio estaba cerca de su casa, vinieron su suegra y todos los demás que vivían en la casa, porque ella no se animaba a moverse de miedo.



La llevaron para la casa, le calentaron los pies y la acostaron. En la tarde, cuando se le pasó el susto, contó lo que le había pasado y a los seis días murió.

VLMENKURA



VLMENKURA


Leyenda Mapuche



Antiguamente habían muchos animales salvajes y los mapuches los cazaban para alimentarse. Una vez cuando un grupo de hombres andaba cazando estos animales vieron una vaca que olfateaba una piedra. La piedra tiene poder comentaron y se fueron hasta ese lugar. Escarbaron con machete y cuando recién escarbaban uno de los hombres, vió que se asomaba un metawe, entonces lo sacó.Otro le dijo: por qué no me vendes el cántaro, yo te pago una oveja.


El otro como no tenía animales se interesó y se lo vendió.


El otro hombre se llevó el cántaro a su casa, agarró una oveja y cortó una de sus orejas. La sangre la depositó en el cántaro y la enterró.


De esta forma el hombre enriqueció gracias a la piedra poderosa (“vlmenkura”).

EL CHUMPALL



EL CHUMPALL


Leyenda Mapuche





Había una vez un hombre que entró en bote al mar en busca de pescados.

Muy luego comenzó a llenar su bote, tenía mucha suerte.

Tanta era su suerte que el quería seguir sacando pescados.

La gente que lo vió como llenaba su bote se sintió sorprendida, pues era el único que lograba llenar su bote. Era el Chumpall que le daba tanto pescado.

Siguió y siguió buscando, hasta que se metió en un tremendo barranco de rocas.

Cuando puso un pie sobre una roca el pie se le quedó pegado.

No podía sacar su pie, quiso sacarlo con unas de sus manos y la mano también se le pegó en la roca. Dicen que el Chumpall lo había tomado como preso “kula-kulawi” dicen. La piedra creció y se fue más adentro del mar.

Además, dicen que cuando va a llover, de esa piedra sale humo (“fvxenkey”).

Es un anunció de mal tiempo.

KVPVKA



KVPVKA



Leyenda Mapuche


Una vez un hombre que andaba buscando sus animales en la montaña se perdió, tampoco encontró sus animales. Se le hizo de noche tratando de encontrar el camino que llevara de regreso a su casa, así es que decidió alojarse en el monte. Cuando se acomodaba para descansar y dormir, de pronto vio un fuego en medio del bosque, alrededor del fuego bailaba una anciana. Se dirigió donde estaba la anciana, esta era la Kvpvka y al llegar cerca de ella descubrió que había una casa, que estaba hecha con materiales recogidos del monte. Tenía de todo, papas, arvejas, maíz. Saludó con mucho respeto a la anciana, luego se hicieron amigos y se casaron.La anciana al saber que el hombre era pobre, viudo y que tenía cuatro hijos, le dijo: “si tienes hijos, tráelos, aquí hay de todo”. Así el hombre llevó a sus hijos, comieron y alojaron en la casa de la Kvpvka. Una noche mientras alojaban en casa de la anciana, uno de los hijos del hombre al mirar los pies de ella, riéndose dijo: mira, tiene sólo dos dedos la viejita. Al escuchar esto, la anciana se enojó mucho, pateó su casa y así desapareció todo, el fuego, la riqueza y la Kvpvka.El hombre desesperado dijo a su hijo: ayayayay, porque te burlaste de la papay (anciana) ¡qué vamos a hacer ahora! Volvieron a su casa, aconsejó a todos sus hijos... pero finalmente siguió viviendo con la Kvpvka.

LLACOLLEN



LLACOLEN






Leyenda Mapuche









En la Laguna Chica de San Pedro, agua y tierra india, vivía el toqui Galvarino con su hija Llacolén, joven princesa mapuche de belleza indiana. Era de largos cabellos castaños que se los batía el viento cuando corría en medio de la selva o el agua se los distendía al nadar en la laguna. Era hija predilecta del gran toqui y la estirpe estaba latente en su gracia. Era arrogante su andar y su espíritu pronto a estallar. El gran toqui un día pensó que la hija debía casarse y entró en conversaciones con el cacique Lonco, que tenía soltero a su hijo Millantú, mozo como de bronce y ancho pecho, que se había distinguido por su valor en varias batallas. Ascendencia y linaje comprometieron a Llacolén y Millantú. El orgullo y valentía de Llacolén se sintieron heridos por la elección de su padre, ella mandaba su odio y su amor. Le habría gustado ser elegida y no convenida. Pero ella acató la voluntad de su padre. Mientras, el invasor era resistido en lo espeso de las selvas, y el choque se hacía violento entre espadas y mazas. La tierra se teñía de sangre de español e indio. La conquista se hacía recia y el mapuche indomable. Llacolén veía partir a la guerra a los mocetones por lo espeso de la selva. Y en medio del bosque, como siempre, iba a nadar largas horas en la laguna. Allí esperaba y soñaba. Un día fue vista por un apuesto y gallardo capitán español, que a las órdenes de don García Hurtado de Mendoza se encontraba en las nuevas tierras. Vinieron las entrevistas y nació el romance. El amor los empezó a abrasar. Fue un amor que en ambos creció. En Llacolén había surgido el amor anhelado, distinto de aquel impuesto por la voluntad de su padre y la tradición. Un día en alas del viento llegó la noticia de que Galvarino, en singular combate había caído prisionero y que el gobernador García Hurtado de Mendoza había ordenado cortarle las manos para atemorizar a los indómitos hijos de Arauco. Dicen que Galvarino soportó serenamente el atroz suplicio y aún más, alargó la cabeza al verdugo para que también le fuese cortada. Una vez terminado el castigo y puesto en libertad, amenazó a sus victimarios y corrió a juntarse con sus compañeros para excitarlos a la venganza. Éstos, lejos de escarmentar, al poco tiempo les presentaban batalla a los españoles, bajo el mando de Caupolicán y entre los combatientes se encontraba Galvarino, quien durante la lucha se batió valientemente a pesar de faltarle ambas manos, siendo después ahorcado junto con otros aguerridos en los árboles más altos de un bosque vecino al campo de batalla. La hermosa Llacolén no supo entonces si amar u odiar a todos los invasores. La desazón y la duda la invadían. Con su alma atormentada y en la mayor desesperanza, fue a buscar la tranquilidad que le faltaba, en medio de la selva, junto a la laguna. La noche descendía con su oscuridad lentamente, como envolviéndola, como escondiéndola, hurtándola de su tragedia. La noche y la luna fueron rotas en su silencio de paz, de armonía espiritual. Al galope de su caballo llegó el capitán español, que con palabras de amor y consuelo quería ahuyentar todo pensamiento perturbador de la mente de la joven. Mientras, Millantú, desesperado, buscaba a su prometida. Guiado por el instinto y la selva, penetró en la espesura del bosque y dio con ella. Los celos y la traición de Llacolén hicieron presa en Millantú, y obligó al capitán a entrar en violenta lucha. La espada y la maza se cruzaron innumerables veces hasta que, heridos de muerte, rodaron sobre la hierba los dos cuerpos sin vida. La luna se abre paso a través de la maraña espesa y platea con sus rayos las aguas de la laguna. Trastornada, Llacolén busca refugio eterno en las profundas y serenas aguas de la laguna.

Friday, June 3, 2011

EPEW. ANCIANA DUEÑA DE LA MONTAÑA





Una vez un hombre que andaba buscando sus animales en la montaña se perdió, tampoco encontró sus animales. Se le hizo de noche tratando de encontrar el camino que llevara de regreso a su casa, así es que decidió alojarse en el monte. Cuando se acomodaba para descansar y dormir, de pronto vio un fuego en medio del bosque, alrededor del fuego bailaba una anciana. Se dirigió donde estaba la anciana, esta era la Kvpvka y al llegar cerca de ella descubrió que había una casa, que estaba hecha con materiales recogidos del monte. Tenía de todo, papas, arvejas, maíz. Saludó con mucho respeto a la anciana, luego se hicieron amigos y se casaron.La anciana al saber que el hombre era pobre, viudo y que tenía cuatro hijos, le dijo: “si tienes hijos, tráelos, aquí hay de todo”. Así el hombre llevó a sus hijos, comieron y alojaron en la casa de la Kvpvka. Una noche mientras alojaban en casa de la anciana, uno de los hijos del hombre al mirar los pies de ella, riéndose dijo: mira, tiene sólo dos dedos la viejita. Al escuchar esto, la anciana se enojó mucho, pateó su casa y así desapareció todo, el fuego, la riqueza y la Kvpvka.El hombre desesperado dijo a su hijo: ayayayay, porque te burlaste de la papay (anciana) ¡qué vamos a hacer ahora! Volvieron a su casa, aconsejó a todos sus hijos... pero finalmente siguió viviendo con la Kvpvka.